Que el diferencial actúe no significa necesariamente que esté averiado. Su trabajo es proteger a las personas frente a fugas eléctricas, por lo que un disparo repetido merece atención.

Causas habituales

  • Un electrodoméstico con aislamiento deteriorado, especialmente termo, lavadora, lavavajillas, horno o frigorífico.
  • Humedad en una caja, luminaria exterior, enchufe o aparato.
  • Una suma elevada de pequeñas fugas producidas por varios equipos electrónicos.
  • Un cable dañado o una conexión defectuosa dentro de la instalación.
  • Un diferencial envejecido o inadecuado para las cargas actuales.

Comprobación básica y segura

Si no hay olor a quemado, chispas, humedad visible ni daños en el cuadro, puedes desconectar los aparatos de los enchufes y bajar los pequeños interruptores automáticos. Después, rearma el diferencial y sube los circuitos uno a uno.

Si el diferencial se mantiene conectado hasta que activas un circuito concreto, habrás acotado la zona del problema. No desmontes mecanismos ni abras cajas: deja ese circuito desconectado hasta que pueda revisarlo un profesional.

Importante: si el diferencial no permite el rearme, vuelve a dispararse sin cargas conectadas o notas calor, ruido u olor extraño, corta la alimentación y solicita una revisión.

Por qué no debes puentearlo

Eliminar o bloquear el diferencial deja la instalación sin una protección esencial. La solución correcta es medir las fugas, revisar el aislamiento y separar circuitos cuando sea necesario.

Qué comprobará el electricista

La revisión puede incluir medición de fugas por circuito, prueba de aislamiento, comprobación del propio diferencial, estado de la puesta a tierra y verificación de neutros compartidos o conexiones incorrectas.

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